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jueves, 23 de octubre de 2014

blanca de castilla


Cuando llegó a París con 12 años para contraer matrimonio con Luis, de trece años, los parisinos vieron a una mujer (en aquella época 12 años era ser una mujer) un poco asustada... Muy hermosa, de mirada clara y directa.

Candida candescens candore et cordis et oris

Blanca en su candidez, blanca de corazón y de rostro, según Guillermo el Bretón, pero un poco sobrepasada por las circunstancias y es que su abuela la había dejado sola antes de llegar a París en manos del arzobispo de Burdeos y otros desconocidos.

Después fue una joven triste, según cuenta san Hugo, obispo de Lincoln, un tipo que era famoso en la época por su buen corazón y su simpatía. El joven heredero de Francia se dirigió a él preocupado porque su esposa desde hacía un mes no paraba de llorar y no sabía por qué. Es cierto que París es la ciudad más grande del occidente cristiano pero caminar por sus calles embarradas es un suplicio, llueve mucho y el cielo es gris cuando nieva, demasiada población para un espacio sin alcantarillas y toda la basura acaba en el Sena
Así que Luis, no hace falta ser súper dotado para ver que Blanca añora a su bien avenida familia, a su encantadora madre y su formidable pero querido padre y a sus hermanos. Echa de menos Castilla, la luz, el sol, el calor y la acogedora corte donde los juglares siempre son bienvenidos, a pesar de las guerras contra el moro, el carácter de los castellanos es alegre y jovial. 

En fin, no sabemos qué le dijo el buen obispo pero la chica se sosegó y dejó de llorar.

Después la verán como princesa heredera, tratando de sacar adelante las gestaciones y partos, con los peligros que eso conllevaba y estar atenta a las malas relaciones de su suegro con su tío, el rey inglés. En ese momento Blanca observa y aprende, pero no es mucho lo que puede hacer todavía. 

Luego será reina, llorosa viuda, reina madre y regente. Participar en la administración de un reino es una tarea hercúlea y muchas veces solitaria, los reyes simbolizan la justicia en un reino pero son las reinas las que deben garantizar la paz y a Blanca le tocó uno de los períodos más turbulentos de la historia de su país. Todo su reinado está consagrado a apaciguar la violencia y mantener la estabilidad de Francia.

También será vista como un modelo a seguir entre las mujeres, y sobre todo por la que será su nuera, Margarita de Provenza. Pese a que se dice que Blanca controlaba tanto a su hijo que sólo le permitía visitar a su esposa de noche para concebir un heredero, hasta el punto de que el muchacho tuvo que construir una escalera escondida para poder visitar a su esposa que vivía en el piso de encima del suyo, Margarita admiraba a Blanca. La chica tenía ambiciones políticas y bien podría haber elegido como espejo en el que mirarse a su propia hermana, esposa del rey inglés Enrique III, pero eligió a la controladora y posesiva suegra. Debía ser muy buena en su trabajo, tan bien considerada que incluso se la representaba al mismo nivel que su hijo cuando él ya era rey;Blanca es la que ejerce como dominante en la política de la época sustituyendo como reina a la esposa de su hijo y es este tipo de cosas las que llevaron a los historiadores franceses a considerarla una madre posesiva y inflexible con su nuera. 

Hasta que Blanca murió la joven reina no pudo permitirse influenciar en asuntos políticos y fue tal su deseo de emular a su difunta suegra, que la fastidió su sueño, que era ser una gran regente, más y mejor que Blanca, y parecía que la historia se lo iba a servir en bandeja porque no es que Luis fuese ni mucho menos el hombre más saludable del mundo, sin embargo, el tiempo jugaba en su contra porque su hijo Felipe tenía ya 18 años de edad y no necesitaba a su madre como niñera. Así que ejerciendo presión obligó a su hijo a jurar que le permitiría ejercer como regente de Francia hasta que él cumpliese 30 años, algo totalmente ilegal . Felipe, dándose cuenta de su metedura de pata, se chivó a su padre y Luis se enfadó y escribió furioso al Papa para que deshiciese el juramento y a los barones de Francia para que, a su muerte, Margarita no pudiese ni arrimarse a la menor sombra de poder político. Y desde entonces, nunca la nombró regente en sus ausencias cruzadas.

A su muerte, Blanca dejó un legado de respeto y admiración por su persona. Amigos y enemigos alabaron su gracia y determinación para reinar. Su más ferviente seguidor, su admirador más incondicional, fue Teobaldo de Champagne, rey de Navarra, y a decir de las malas lenguas "algo más que un amigo" aunque Blanca era demasiado devota a la Iglesia y estaba demasiado consagrada a Francia. 
Iniciativa suya son la mayoría de las grandes catedrales góticas de Francia y en su corte florecieron los versos y canciones de los juglares como no lo hacían desde la época de su abuela. 


jueves, 16 de octubre de 2014

Leonor de Aquitania

Leonor de Aquitania

Leonor de Aquitania, nacida en Poitiers el año 1122, hija de Guillermo de Poitiers y Leonor de Châtellerault, casada primero con Luis VII de Francia y posteriormente con Enrique II de Inglaterra, obteniendo el título de Duquesa de Aquitania.


No tuvo suerte con sus maridos. Con el rey de Inglaterra, Enrique II, fue distanciándose, en parte por la diferencia de pareceres o bien por las 
continuas infidelidades a que era tan propenso Enrique II Leonor pasaba largas temporadas fuera de Inglaterra, cuidando sus posesiones.

Leonor de Aquitania, concebía a su corte un esplendor y una brillantez donde le era preciso rodearse de mujeres hermosas, hombres poco atareados, elegantes, y ricos, poco concurrentes a las cruzadas que estaban teniendo lugar por aquella época, dedicándose sobre todo en el favoritismo hacia los trovadores, poetas y músicos donde el elemento juglar era lo preponderante en la corte de Leonor.

Una de las formas poéticas más atrayentes en la corte de Leonor, consistía en los llamados “tensons” esto es: largas discusiones poéticas, donde un trovador acompañado por un interlocutor se enzarzaban en tesis amorosas, en alternancia con otras tesis contradictorias, denominados “jeux-partis!”, de donde parece se iniciaron los “tribunales de amor”, por medio de los cuales se planteaban litigios de amor entre enamorados, de forma ficticia, donde un tribunal resolvía y sancionaba las cuestiones que se presentaban. Eran los hombres los que presentaban y defendían sus tesis, las mujeres tras escuchar los diferentes alegatos, exponían sus opiniones, tras lo cual Leonor daba su veredicto definitivo.


Tanto para Leonor de Aquitania como para la buena sociedad de aquel tiempo, el amor se manifestaba bajo un sentimiento razonado por una lógica de pensamiento, más que a un impulso puramente espiritual, del que nadie podía sustraerse, sin incurrir en deshonor. Esta concepción amorosa significaba un avance en la idea que hasta entonces se tenía sobre amor-fatalidad, contraponiéndose al mismo tiempo a la ancestral idea de la Iglesia, la cual conceptuaba el amor como algo maligno, sucio y pecaminoso.

Leonor de Aquitania, en gran manera, contribuyó junto con los trovadores en elevar a la mujer a un estatus social, y colocarlas sobre un pedestal, lejos de ser consideradas con desprecio o temor, en la concepción que de la mujer se tenía en la Edad Media.


Leonor de Aquitania, en sus últimos años, tuvo que padecer diversas adversidades, en sus relaciones familiares e incluso sufrir nueve años de prisión ordenados por su esposo Enrique II,

De aquí la influencia de Aquitania, propiciada por Leonor y por el gran auge de los trovadores en lo referente al amor cortés, tan presente en la sociedad medieval de esta época. 

Ya muy anciana, y en retiro de la vida mundana Leonor de Aquitania muere el día 1 de abril del año 1204, en la Abadía de Fontevralt.

jueves, 9 de octubre de 2014

Safo de Lesbos

Safo de Lesbos

Es la primera compositora que menciona la historia. También es considerada la mejor poetisa de la antiguedad y sus valores poéticos fueron reconocidos ya en su época.
Nació  en Eresó, una de las cinco ciudades principales de la isla de Lesbos, en el mar Egeo, en el año 600 a.C. 
Su familia era noble, su padre comerciaba el vino.
Tanto platón como aristóteles la han mencionado entre alabanzas.
Su descripción cambia según quien la haga pero, en datos generales, era menuda y de piel oscura. Algunos la califican como "hermosa" y otros como "horrenda".

 Trabajaba como maestra. El espacio en donde enseñaba se conocía como Thíasos. A partir de sus poemas se suele deducir que Safo se enamoraba de sus discípulas y mantenía relaciones con muchas de ellas.


Fundó en su isla natal una academia para mujeres jóvenes consagrada a la Diosa Afrodita, a quien dedicó emotivos poemas, era la Diosa de la belleza, del amor y de la vida universal. Reconocemos en su obra por tanto un panteísmo nada disimulado.

Interpretaba sus creaciones tañendo su bárbito, un instrumento musical algo más grande que la lira.


Utilizó el dístico, las estrofas de tres o cuatro versos, y combinó diferentes metros, uno de los cuales lleva su nombre. Gran parte de su obra se perdió poco después de su muerte, rescatándose algunos versos que nos llegan tras censuras y traducciones del dialecto eolio original. Hacia los siglos III a I a. C., se rescató parte de su poesía, que se recogió en diez volúmenes: nueve de verso lírico y uno de verso elegíaco. Se conservaron copias de ellos hasta la Edad Media, en cuya oscuridad acabarían desapareciendo. Durante el siglo XI, sólo encontraremos fragmentos de la obra de Safo en las citas de algunos escritores.
La poesía de Safo se caracteriza por la exquisita belleza de su dicción, su perfección formal, su intensidad y su emoción, odas de calidad sublime y de incomparablemente sincera expresión. Su principal fuente de inspiración fueron los motivos locales y personales, predominaban en ella los epitalamios o cantos de himeneo y las canciones de tema religioso o pasional.
Su obra es brillante, fresca y explícita. La obra de una mujer sin igual, la obra de Safo de Lesbos.